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viernes, 17 de noviembre de 2017

Reseña Nº 191: Sin azúcar

Sin azúcar

Daniela Márquez Colodro
Editorial Zig-Zag
Colección viento joven
208 páginas

"Me llamo Ema, tengo once años, y a los nueve tuve que aceptar que mi cuerpo no producía insulina". Pág. 8.

La pequeña Ema tiene una vida normal. Durante la semana asiste al colegio y va a clases de natación, los domingos los pasa con sus padres y vive en una población muy tranquila de Estación Central, en Santiago de Chile. Su casa está ubicada en un pasaje bastante aburrido, donde no hay más niños de su edad, salvo por Yan Zin, una niña de origen chino, un año mayor que ella, cuyos padres se erradicaron en Chile cuando era una recién nacida. Es por ello, que ha construido una amistad inquebrantable con Ema. Desde pequeñas han sido vecinas y amigas a pesar de no ir al mismo colegio. Todas las tardes se reúnen después de clases para hacer tareas y pasar el rato juntas. El hecho de que sus familias tengan culturas diferentes, solo ha constituido una vida más interesante para estas niñas.

A pesar de lo anterior, Ema no se puede sentir normal, ya que depende desde los nueve años de la insulina. Su madre se ha hecho cargo de inyectársela diariamente y de medirle el azúcar en la sangre (Glicemia) por la mañana y por la noche. Vive de esa forma, tratando de mantener su cuerpo en equilibrio. Debe mantener su glicemia entre ciertos rangos para evitar una crisis por la baja o alza del azúcar en su sangre. Es por eso que debe comer seis veces al día pequeñas cantidades de alimento. Bajo estas reglas, se desenvuelve en un mundo donde no encuentra a nadie como ella. Se siente sola.

"En momentos como esos, cuando la realidad me hacía ser la única manzana roja en un canasto donde solo había verdes, la vida me parecía más injusta conmigo que con mis amigas. Ni en mi curso ni en mi nivel había otra persona con diabetes. Tampoco en mi pasaje." ¿Por qué yo? Pág. 63. 


Sus padres tienen una tienda de ropa en un centro comercial. La cual se mantiene abierta de lunes a domingo. Debido a eso, casi nunca están con ella en la casa, salvo por el día domingo. Esto intensifica la soledad de Ema, que al ser hija única, solo cuenta con su nana Guacolda y su amiga Yan Zin.

"Había momentos en los que me sentía tan cerca de ella, y otros tan lejos, casi como una huérfana. Mis papás debieron llamarme Soledad, no Ema." Pág. 88. 

Así transcurre su vida. Hasta que un día, al fin sucede algo interesante donde vive. Una de las eternas familias del pasaje se muda, y a los pocos días llega una nueva. Así es como conocen a Agustín, un niño de casi once años que, es toda una sorpresa. Se la pasa en el techo de su casa mirando el universo por su telescopio. Es muy inteligente, muy maduro para su edad y con un sentido del humor bastante retorcido. Gracias a su aparición, vivirán una pequeña aventura, que llevará a Ema a enfrentar sus problemas, a no quedarse callada y decir lo que le oprime el corazón.
Gracias al poder de la amistad y a los lazos familiares, la protagonista sufrirá un punto de inflexión positivo en su vida.

A través del relato en primera persona de Ema, nos adentramos en su cotidianidad. Desde sus ojos es posible percibir aspectos relevantes de la vida diaria que podrían pasar desapercibidos para una mirada adulta.
La autora en unas pocas páginas nos sumerge en un mundo cerrado, es el mundo de Ema, pero desde su casa, con sus amigos y vecinos del pasaje. Hay menciones de su escuela y sus compañeros, pero no se exterioriza. Todo se concentra en su barrio. Desde allí se aborda la temática principal del libro, el eje de la historia: la diabetes en los niños. Hay mucha precisión al respecto, todos los detalles están bien cuidados: como la alimentación, lo que hay que hacer en casos de comas diabéticos, los procedimientos para medir la glicemia, los síntomas cuando la enfermedad se manifiesta por primera vez. Está todo muy bien explicado, de una forma tal que los niños y jóvenes lo comprendan. Lo que la historia logra es acercar este problema que muchos viven en soledad al público en general, busca despertar esa empatía tan escasa de nuestro tiempo.

"Empecé a sentirme mareada. Mis manos transpiraban helado y de pronto dar un paso más me pareció titánico, de un esfuerzo incalculable. Era la señal. La de la descompensación." Pág. 179.

Pero para desarrollar este tema, es necesario seguir a Ema en su vida diaria. Y esa vida, que podría ser aburrida y repetitiva, resulta enriquecida y atractiva para el lector juvenil, gracias a la inclusión de ciertos detalles que despiertan su atención. Como la reunión de dos culturas tan diferentes como la China y la Chilena. Las constantes descripciones de los hábitos de la familia de Yan Zin, y de cómo ella se maravilla de las costumbres chilenas, producen un contraste lleno de vitalidad. Además, hay vecinos bien singulares, como los Núñez, que representan a esa parte de la población que está consciente del daño que el hombre hace al medio ambiente. Y luego, cuando aparece Agustín, aporta su lado científico y organizativo, para terminar de darle a la historia el cariz que requiere.

Hay dos temas que se destacan en el libro, y gracias a ellos los protagonistas se mueven y evolucionan. El primero es la amistad que los lleva a formar lazos inquebrantables, y a través de esa unión superar temores y obstáculos. El segundo es la comunicación, ya que por medio de ella, se logran resolver conflictos, malentendidos y problemas muy íntimos, como la soledad de una niña cuyos padres trabajan todo el día, o la de un matrimonio recién separado.

Es una historia que a pesar de su breve extensión, trae muchos elementos positivos para el público juvenil en general, como también para ayudar a los adultos en la comprensión de los problemas de los niños a esa edad.
Muchas gracias a Editorial Zig-Zag por el envío del ejemplar  
Ricardo Carrión
Administrador del blog

domingo, 12 de noviembre de 2017

Reseña Nº 190: Este domingo

Este domingo (1966)

ricardo-carrion
José Donoso (1924 - 1996)
Debolsillo
212 Páginas

Donoso concibió este libro con una estructura muy inteligente. Lo dividió en dos partes bien definidas. Primero en un plano infantil, como una suerte de recuerdos de la infancia de un personaje determinado. Son tres narraciones cortas de este tipo, hay una al inicio, otra en el medio y una al final. El segundo plano es el adulto, que está dividido en dos partes, son las más extensas y donde se desarrolla el grueso de la novela. En conjunto, estos dos planos, infantil y adulto, le dan forma al universo decadente del autor de mediados del siglo XX en Chile. 

El primer plano es el encargado de sumergirnos en la historia de una antigua familia burguesa chilena: los Vives-Rosas. A partir de los recuerdos de la infancia, un misterioso nieto de la familia,  comienza a dar detalles de sus abuelos, de la servidumbre y de la casa. Junto a sus primos recorre los rincones de la casona, y en medio de juegos y castigos, nos da una idea general del estado de las cosas. Con un halo de misterio, construye en nuestra mente a sus extraños abuelos: Álvaro y Chepa. Hay algo inquietante es su forma de vida, en su comportamiento, que logra despertar curiosidad. 

Y gracias a lo anterior, se logra una mejor recepción al iniciar la primera parte del libro, es decir, el plano adulto. Ya que allí, a través de un narrador omnisciente, se comienza a descifrar la vida de uno de los abuelos: Álvaro. Él es un abogado retirado, con muchas influencias en el medio burgués, es un tipo culto que aprecia mucho la lectura, pero es conformista, siguió una carrera y un trabajo que no le gustaban para seguir un modelo de vida estandarizado. Por la misma razón, se casó con Josefina Rosas (Chepa), una mujer de su clase; era lo indicado, lo correcto, lo esperado.

"No la ama. Pero la va a amar. De eso está seguro porque ella tiene todo para amarla y representa lo mejor, el punto más alto de su mundo".


Todo aquello solo lo arrastró hacia la frustración, tanto matrimonial como existencial. A través de un retroceso en el tiempo, la narración nos envuelve en fragmentos de la juventud de Álvaro, en sus deseos y sexualidad. Para luego unirse al tiempo presente, a un día "Domingo", en donde a través de un hecho tan cotidiano como ir a buscar las empanadas donde la ex sirvienta, "La Violeta", nos adentra hacia el final de un mundo burgués que se derrumba irremediablemente.

"...este domingo, este olor a domingo, a domingo en la mañana pero no muy temprano, cuando las sirvientas están atareadas en la casa". 

En esa primera parte, donde se narra la historia de Álvaro, se alude constantemente a ciertos comportamientos de su esposa, Chepa. Sobre todo actitudes y situaciones que él detesta de ella, que le reprocha. En ese momento el narrador solo nos entrega la visión de Álvaro, quedando muchas cosas sin explicar y comprender. Las cuales solo toman forma y sentido en la segunda parte, donde se narra la historia de Chepa. Paralelamente, ese mismo día Domingo, mientras Álvaro busca las empanadas, ella vive su propia aventura, o más bien, desventura. Pero, al igual que en la primera parte, también se hace un retroceso en el tiempo, donde la singular personalidad de Chepa comienza a vislumbrarse. Uno de los momentos más importantes, es cuando hace todo lo posible por sacar a un hombre de la cárcel: Maya. Él rondea los treinta años, mientras ella ya pasa de los cincuenta. Las diversas peripecias que vive al intentar reintegrar a este hombre a la sociedad, devela un deseo oculto en ella, algo que en apariencia no existe, pero que lentamente fluye para destruir los últimos vestigios de una vida desperdiciada.

"Miedo. Pero no miedo. También hay miseria en Maya y cuando hay miseria hay una puerta abierta para que yo entre. Quiero tocarlo".

La narración de Donoso, como siempre es preciosa y decadente, sus palabras están cargadas de  melancolía y nostalgia, los gestos y movimientos de los personajes marcan en sus acciones la fuerza de la destrucción, del fin de una etapa; el derrumbe de la burguesía. Los diálogos son cortos, debido a que en muchas ocasiones los inserta en continuidad con el texto, de una forma tan natural que a veces pasa desapercibido. También cambia bruscamente de narrador. En un momento pasa de tercera persona a primera, con una voz llena de ecos lejanos y distantes, que resuman cansancio, agotamiento, debilidad. Lo cual es sencillamente precioso. Es una tristeza que sonríe.

Así, el libro se convierte en una suma sucesos complementarios. A medida que se avanza en la historia esta va adquiriendo forma pieza a pieza, pero el mundo que nos narra, que nos cuenta, al mismo tiempo se desmorona. Es una construcción inversa. Es la cimentación de un derrumbe, el amanecer de un ocaso;  la vida y la pérdida de su sentido.

Donoso apuesta por la dualidad, no solo Construcción-Destrucción, sino también mundo adulto versus mundo infantil, lo que se refleja en los recuerdos infantiles que dan inicio y término a la historia. Ese juego de contrastes lo hace con la intención de juzgar a los personajes adultos desde el severo pero inocente mundo infantil; inocente pero verdadero. En el adulto se destacan los vicios y debilidades morales que los personajes encubren superficialmente, para luego caer en la mirada infantil que los castiga.

Como ya es tradicional en las novelas de Donoso, la servidumbre tiene un papel fundamental en la historia. Ya que a través de ellos, como representantes de las clases bajas, se logra dar una mirada más acabada de la realidad social de mediados del siglo XX en Chile, pero no lo hace a través de una simple retratación, sino a por medio de contrastes y tergiversaciones. Hay una utilización del concepto de máscara que Donoso ya pensaba para El obsceno pájaro de la noche, el cual escribía paralelamente a esta historia. Es la fachada de un mundo burgués que se desmaterializa, para dejar  en evidencia su verdadera apariencia:  la pesadilla.

Ricardo Carrión
Administrador del blog

jueves, 9 de noviembre de 2017

Curiosidades literarias: Franz Kafka

Curiosidades literarias de Franz Kafka

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Dicen que Kafka revolucionó la literatura universal. Muchos destacan sus temáticas como psicológicas, e incluso lo asocian al existencialismo. Pero de verdad, ¿cuál es la maravilla de este autor? Si abren uno de sus libros, no encontrarán más que historias bastante simples y conmovedoras, incluso absurdas y fantásticas. Entonces, ¿qué encierra Kafka en sus letras? La respuesta más acertada hasta el momento, según mi parecer, es la del crítico literario Jordi Llovet, quien en un magnífico prólogo de una edición de recopilaciones de escritos de Kafka, intenta poner en palabras el talento del autor checo. Para Llovet, Kafka logra algo que ningún escritor había logrado hasta su aparición. Toda obra de ficción tenía como base la realidad, y las palabras se amoldaban a ella; la literatura era una sombra de lo concreto. Es decir, las palabras, estaban subyugadas a la realidad. Pero Kafka construye un universo narrativo en donde aquello no impera, si no que, tanto la realidad como la palabra se crean al unísono. No existe realidad sin la palabra, ni palabra sin la realidad. Y lo hace de forma natural, con un estilo que, no modificó hasta su muerte. La literatura, lo real y la propia existencia del autor, se fundían en un acto creativo único: La escritura. 

Si quieren saber más de este grandioso autor, les dejo algunas curiosidades:

- Nació en 1883, en el seno de una familia judía germanohablante en Praga, Checoslovaquia.

- Estudió leyes en la Universidad alemana de Praga, y a partir de 1908 trabajó como empleado en una compañía de seguros.

- Casi ninguna de sus obras famosas fueron publicadas en vida, como El proceso (1925) o El castillo (1926).

- Su narración corta más emblemática, La metamorfosis, sí la publicó en vida, en 1915.

- En 1917 escupió sangre, desde ese momento hasta su muerte, pasó por varios sanatorios centroeuropeos.

-Murió el 3 de junio de 1924, de una tuberculosis de laringe, a la edad de cuarenta y dos años.

-Antes de morir, pidió a su amigo Max Brod que destruyera toda su obra, la publicada y no publicada. Gracias a que Brod no cumplió dicha voluntad, tenemos el privilegio de leer a Kafka.

-Siempre se sintió expulsado de la sociedad. En una ocasión, al entregarle uno de sus escritos a su tío,  quien lo lee como si nada y se lo devuelve diciéndole: "Lo de costumbre". Kafka relata con tristeza dicho episodio, afirmando que "de un empujón lo acababan de apartar de la sociedad".

-Kafka creía firmemente en que no existía una salida para el escritor, para los demás sí, pero no para el escritor. Ninguno de los personajes de sus historias la encuentra. El escritor crea, pero muere lentamente en el proceso. "No hay salida".

-Su arte, su escritura, siempre tiende a lo trascendental. Es por eso que dejó muchas narraciones inconclusas, o concluidas, pero muy breves. Hay una trampa en la transparencia de sus escritos, que parecen dibujar algo común y corriente, pero allí es donde se encuentran los misterios, en su propia claridad y no en lo enrevesado.

-Desde muy joven sintió la vocación literaria, pero al mismo tiempo creía que era un hombre castigado con la imposibilidad de escribir, y no con la habilidad para hacerlo.

-Admiraba a Dickens, Cervantes, Heinrich Von Kleist y sobre todo a Gustave Flaubert, su mayor influencia.

- Sentía el peso de ser un escritor. Escribiera o no, siempre era un escritor, y un escritor que no escribe, sufre. Por eso, cuando no podía escribir, ya sea por su cansancio o por su trabajo, se sentía desgraciado. Porque si no se manifestaba mediante las letras, él sucumbía.

-Siempre consideró a la metáfora o a la parábola como un procedimiento idóneo para estructurar sus relatos. No eran de su agrado, pero eran necesarias para construir su literatura.

-El padre de Kafka tuvo una vida dura, con trabajo y esfuerzo logró tener su propia fábrica. Esa misma fábrica es la que quería que Kafka dirigiera, que trabajase en ella y lo ayudara.
Kafka sentía que su padre creía tener la verdad y la razón de su parte, por portar las cicatrices de su esfuerzo. Creía que su hijo debía estarle agradecido de no hacerlo sufrir aquella vida dura. Y por eso lo educó rigurosamente.

-Conociendo lo exigente que era Kafka consigo mismo al momento de escribir, y lo mucho que le costaba reunir palabras, sorprende que uno de sus mejores relatos, conocido como "La condena", lo haya escrito en una sola noche, en un arranque de inspiración. Ese relato fue dedicado a un mujer muy especial para Kafka, con la que tuvo una relación tormentosa: Felice.

Bien, la idea de esta entrada era provocarles curiosidad. La curiosidad de leer a Franz Kafka. Si bien tiene novelas increíbles como "El proceso" o "El castillo", son las narraciones breves su mayor virtud. No le tengan miedo, lean sus narraciones, sus cuentos, no necesitan leerlo todo de inmediato. Poco a poco sumérjanse en el universo Kafkiano.

Ricardo Carrión
Administrador del Blog



domingo, 5 de noviembre de 2017

Reseña Nº 189: Cartero

Cartero (1971)

ricardo-carrion
Charles Bukowski (1920-1994)
Anagrama
188 páginas


Bukowski es considerado un claro exponente del movimiento literario estadounidense "realismo sucio". El cual se caracteriza por minimizar todo tipo de descripciones, ya sea sobre escenas, entornos o personajes. Es un estilo parco y superficial, en donde incluso los diálogos son secos y dicen justo lo necesario, sin especificar o incluir acciones, gestos o verbos dicendi. Pero no solo la narración es así, los personajes también, son hombres comunes y corrientes, sin ningún elemento que los haga sobresalir de los demás, excepto por su propia decadencia. Son seres grises e ignorados imbuidos en un ambiente urbano, subsistiendo con lo mínimo. No es que Bukowski haya querido escribir con dicho estilo. Lo que pasa es que Bukowski perteneció a ese mundo. Y lo que hace en sus novelas, es retratar su vida a través de un Alter ego: Henry Chinaski.

Cartero fue la primera novela que escribió, la comenzó justamente cuando decidió dejar su empleo en el servicio postal. En ese momento apostó todo a la escritura. Es por eso que en Cartero nos relata lo que estaba viviendo en ese entonces. Se remonta a cuando tenía treinta y seis años. Y Chinaski, como siempre, andaba perdido por la ciudad, de pensión en pensión, bebiendo, apostando en el hipódromo, relacionándose alternativamente con diferentes mujeres, las cuales perdía a cada momento por diferentes motivos. Nada era constante para él, nada era definitivo, todo pasajero. Pero no siempre  podía seguir así. Y la oficina de correos sería la excepción.

"Empezó por una equivocación.
...me enteré por el borracho que vivía calle arriba, y que lo hacía todos los años, que contrataban a cualquiera que se presentase, así que fui y lo siguiente que supe fue que tenía una saca de cuero a mis espaldas..."


Todo comenzó con la necesidad de buscar un trabajo para poder conseguir algo de comer para él y su novia de turno, Betty. Por algunos conocidos, se enteró de que en correos estaban aceptando a todo el mundo. No perdió el tiempo y se dirigió allí. Desde ese momento entra como auxiliar de cartero.
A través de su prosa seca, nos cuenta sus peripecias en el trabajo; el infierno de la calle: las miradas indiscretas, los perros, la lluvia, la gente loca. Y todos esos obstáculos los debe sortear en un período de tiempo exacto, ya que no puede fallar en la hora de llegada a la central, lo que siempre le ocasiona conflictos como no poder almorzar o cosas peores.

-¡Apártese! -dijo una voz de mujer-. ¡Apártese para que pueda ver su cara!
-Bueno, ya está, pensé, otra chiflada.

Pero Bukowski se lo toma con humor, tanto sus quiebres amorosos, como sus peripecias en la calle, las narra con soltura e hilaridad, se ríe de él mismo, de su desgracia. Pero cuando se trata de contar la historia de un compañero, de las personas que lo rodean, se vuelve muy emotivo. Hank, el tipo duro y superficial, el que cosifica a las mujeres, y que por lo mismo muchos odian leerlo. Tiene un lado profundo y humano que lo demuestra cada vez que alguna de sus novias, amigos o compañeros, se meten en problemas. No importa cuánto diga para afuera. Chinaski es un ser tremendamente emotivo y conmovedor.
Arrastrado por sus vicios hacia la nada. Sumergido en el mundo de la bebida y las apuestas en el hipódromo. A pesar de esa miseria que lo rodea, el espíritu de Chinaski sigue intacto e inquebrantable. Y  en aquella época se encontraba a punto de hallar un salvavidas: La escritura.

Por la mañana era de día y yo seguía vivo.
Quizás escriba una novela, pensé.
Y eso hice. 

Al ser su primer libro, encontré que careció de la profundidad que vi en "La senda del perdedor". Es mucho más superficial, pero no menos humano. Se nota su inexperiencia al escribir. El libro no tiene el ritmo de otros. No tiene ese final rematador que normalmente coloca en cada párrafo. Es solo el boceto de lo que escribirá en el futuro, por lo tanto, a pesar de haber sido muy entretenido, no lo recomiendo para partir. La senda del perdedor es el libro ideal para iniciar con Bukowski, ya que allí podremos conocer los orígenes de Chinaski, para así poder entender de mejor forma al personaje en sus otras novelas, incluyendo cartero. La dureza y el humor de Chinaski puede resultar repulsivo, sino se considera su vida anterior, su juventud y niñez.

Ricardo Carrión
Administrador del blog

lunes, 30 de octubre de 2017

Reseña Nº 188: Gracias por el fuego

Gracias por el fuego (1965)


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Mario Benedetti (1920-2009)
Alianza Editorial
309 páginas


A pesar de que en la novela no se menciona. Un lector observador podrá darse cuenta, que los lugares en que se desarrolla la historia pertenecen a la capital uruguaya "Montevideo". Allí, Ramón Budiño,  de cuarenta y cuatro años, desarrolla su vida burguesa. Es hijo de Edmudo Budiño, uno de los hombres más importantes y ricos del país, dueño de un diario y una fábrica, que ha tejido poderosas influencias por medio de negocios sucios.
Ramón, siempre ha vivido bajo la sombra de su padre. Incluso, gracias al dinero de su progenitor, ha podido montar una prestigiosa agencia de viajes, lo que le permite mantener su vida acomodada y la de su familia. Con su mujer Susana y su hijo Gustavo de diecisiete años, viven sin mayores sobresaltos. El único problema de Ramón es su conciencia. No resiste ver cómo su padre se mete en malos pasos, haciendo lo que le plazca y ensuciando el nombre de la familia. De alguna forma, Ramón es una persona adinerada con escrúpulos, algo muy raro de encontrar. Ha intentado por todos los medios disuadir a su padre, pero el trato entre ellos no es bueno. La relación con su padre fue empeorando progresivamente. Todo inició cuando presenció una situación que lo marcó profundamente en su juventud, esos recuerdos lo atormentan. Desde entonces para él, dejó de ser "Papá", para pasar a ser "El viejo". Ahora lo desprecia y apenas lo tolera. Y debe vivir con la frustración de no poder escapar de su sombra.

"Todo lo que hoy soy, económica, social y familiarmente, lo deberé pura y exclusivamente a la posibilidad que él creó para mí". 

Todo el mundo admira a su padre, incluso su hermano Hugo, el que parece querer imitarlo. Por lo mismo, Ramón no siente mucho aprecio por él. Hugo está casado con Dolores, una mujer que le roba el sueño a Ramón. Cuando Ramón se casó con Susana, lo hizo sabiendo que no era la mujer que buscaba, ya que no creía que existiera su mujer ideal. Con el tiempo su matrimonio se fue deteriorando. Pero quiso el  fatal destino que la mujer ideal de Ramón sí existiera, y se casara con su hermano. Desde entonces, desea en secreto a Dolores, su gran amor. Ella lo sabe, pero no lo ama.

"Lo único seguro es que estás existiendo, Dolores, en algún rincón de este día, en algún lugar del mundo, sola o con alguien, pero sin mí". 

"Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor".

Así vive Ramón, en un empleo que no le causa satisfacción, con una mujer con la que no congenia, con un padre al que odia y con un amor no correspondido. Hay una única solución para que su vida cambie, para que todo deba ser como debió ser siempre. Ramón debe matar a su padre.

 "No hay solución. La única solución sería, quizá, matar al viejo".

Al principio sentí que la novela empezaba muy lenta. Ya que nos sumerge bruscamente en el mundo empresarial burgués, en una escena donde incluye muchos personajes. Pero lentamente retoma el ritmo cuando Benedetti vuelve a su estilo. El cual se caracteriza por la casi completa ausencia de diálogos. Para dar forma a monólogos interiores de los personajes. Esa forma de narrar le acomoda; le permite desarrollar sus ideas y darle una profundidad enorme a los personajes. Casi toda la historia se relata desde el punto de vista de Ramón, con ciertas pausas de otro personaje. Gracias a eso nos puede mostrar lo que Ramón ve y lo que no puede ver. Dándonos una versión completa de los asuntos que se tratan. Así el lector puede apreciar las equivocaciones de los personajes, y las razones de sus acciones.

Lo interesante de Ramón es que es un personaje dinámico que evoluciona siempre en distintos lugares. Es de los pocos que se desplazan en la novela. El resto de los personajes mantienen regularidad de escenario. Es por lo tanto, una novela que impulsa la acción a través de la cotidianidad, de la rutina, pero que se ve alimentada por recuerdos que se mezclan con los monólogos interiores. Ese continuo viaje al pasado, al dolor y a la añoranza, son los que marcan la pauta y nos transmiten la frustración y nostalgia que Benedetti quiere expresar. Para ello, se dedica desglosar  esas situaciones comunes: parte describiendo la escena meticulosamente para luego pasar a desarrollar los sentimientos, uno por uno, con esa prosa poética que lo caracteriza.

"Me mira y su mirada no es sexo, sino vida; sonríe, y su sonrisa no es sexo, sino hondura, tristeza, palpable socorro". 

Creo que es una de las novelas más completas del autor, por la variedad de temas que abarca y por la complejidad narrativa. No es un libro que sea lea rápidamente, cada línea es importante para ir sintiendo al personaje en la piel. Hay un trasfondo moral muy fuerte, que se desarrolla en medio de una tormenta de emociones. Hay una desesperanza tan grande por parte del personaje principal, que resulta muy bella en las letras de Benedetti. A eso, hay que sumarle las complejidades de las relaciones familiares que tiene Ramón con su esposa, con su hijo, con su padre y su hermano. Todo un abanico de sensaciones barajadas con el talento del autor, contadas con tacto, con tiempo, sin apresurarse, en donde todo llega a su debido momento. Un libro increíble con un final que impacta y no dejará indiferente a nadie.

"No estoy contra el escrúpulo pero es la quinta columna de la muerte; porque gracias al escrúpulo, vacilamos, y se nos pasa el tiempo de gozar, de gozar ese minuto feliz que, como gracias especial fue incluido en nuestro programa; nos pasamos toda la vida soñando con deseos incumplidos, recordando cicatrices, construyendo artificial y mentirosamente lo que pudimos haber sido". 

Ricardo Carrión
Administrador del blog





viernes, 27 de octubre de 2017

Reseña Nº 187: El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco

El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco (1998)



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Charles Bukowski (1920-1994)
Anagrama
170 páginas

El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco. La ingeniosa frase que se le ocurrió a Bukowski para titular este libro, hace alusión al viaje de la humanidad, en una nave sin rumbo, a la deriva; directo a la destrucción. La frustración que siente por la sociedad humana queda clara, y no solo frustración, es un odio repelente; y una angustia al mismo tiempo, de la dependencia que el mismo no puede evitar de un sistema que desprecia. 

"Toda esa gente. ¿Qué hace? ¿Qué piensa? Todos vamos a morir, todos nosotros, ¡menudo circo! Debería bastar con eso para que nos amáramos unos a otros, pero no es así. Nos aterrorizan y aplastan las trivialidades, nos devora la nada". Pág. 11. 

Este libro lo escribió durante los últimos años de su vida. Lo estructuró en formato de diario de vida. Esta vez, sin un personaje con el cual disfrazarse, es el propio Hank el que nos habla directamente y sin preámbulos. Registrando escrupulosamente las fechas de sus entradas, nos lleva desde 1991 hasta 1993, obsequiándonos sus últimas impresiones, ya que muere en 1994, por lo que el libro se publicó de forma póstuma.
Bukowski lo presentía, sabía que se acercaba su fin. Ya no podría seguir bebiendo y escribiendo. Si ya no podía escribir, ya no podía vivir. La escritura lo había mantenido vivo más tiempo del que él hubiera imaginado. Se sentía satisfecho, pero con esa sensación amarga de no querer irse.

"Te preparas para ser escritor haciendo las cosas instintivas que te alimentan a ti, que te protegen de la muerte en vida". Pág. 120.

La temática se basa en la cotidianidad. Bukowski nos cuenta su rutina diaria, con una simpleza aplastante. Hablando de cosas tan triviales como sus continuos viajes al hipódromo, o sus molestias con otros escritores, poetas y editores. El gran Hank no duda en dejar caer su dura opinión sobre estos asuntos. Logra envolvernos en su prosa golpeadora, en sus frases chispeantes. Nunca necesitó de grandes temas para hacer bailar las palabras, para llenar páginas en blanco, las que hubiera llenado hasta la eternidad. 

"Nunca quise fama ni dinero. Quería poner la palabra en la página como yo quería, eso es todo. Y tenía que poner las palabras en la página o me sentía superado por algo peor que la muerte". Pág. 119. 

El Bukowski que encontraremos en este libro, tiene 71 años, tiene dinero, es famoso; un escritor consagrado. No tiene nada más que hacer que ir al hipódromo, y luego llegar a beber, escribir, pasar un rato con su mujer Linda y sus nueve gatos. A partir de esa base, nos cuenta sus reflexiones sobre los más variados temas, incluido el de la muerte. 

Yo llevo a la muerte en el bolsillo izquierdo. A veces la saco y hablo con ella: Hola, nena, ¿qué tal? ¿Cuando vienes por mí? Estaré preparado. No hay que lamentarse por la muerte, como no hay que lamentarse por una flor que crece. Lo terrible no es la muerte, sino la vida que la gente vive o que no vive hasta su muerte. No hacen honor a sus vidas, les mean encima. Las cagan. Estúpidos gilipollas. Se concentran demasiado en follar, ir al cine, el dinero, la familia, follar. Sus mentes están llenas de algodón. Se tragan a Dios sin pensar, se tragan la patria sin pensar. Muy pronto se olvidan de cómo pensar, dejan que otros piensen por ellos. Sus cerebros están rellenos de algodón. Son feos. Hablan feo, caminan feo. Ponles la gran música de los siglos y no la oyen. La muerte de la mayoría de la gente es una farsa. No queda nada que pueda morir. Pág. 15. 

Lo mejor de todo, es que mientras lleva este registro, paralelamente él sigue escribiendo. Constantemente hace referencias a sus libros de poemas y a su última novela "Pulp", lo que provoca que nos hable de su intimidad creativa. Por ejemplo: de su necesidad de música clásica para concentrarse y de su experiencia con el cambio de tecnología: del paso de la máquina de escribir a una computadora Macintosh. Para él, la computadora fue una experiencia reveladora, y no duda en contar detalles sobre lo mucho que potencia su creatividad, versus el gran trabajo de correcciones que debía hacer con la máquina de escribir. 

"Es sencillamente más fácil registrar las palabras, se transfieren más rápidamente desde el cerebro (o donde quiera que salga esto) a los dedos, y de los dedos a la pantalla, donde se hacen visibles inmediatamente; nítidas y claras". Pág. 89.

Mientras nos narra sus peripecias como escritor. Como la forma en que la gente lo busca y lo engaña, o como lo reconocen en la calle. Va recordando al mismo tiempo los días en que dormía en los parques y despertaba en medio de tarros de basura.
Su origen humilde y esforzado, su vida en el infierno, es una prueba que finalmente ha superado. Se encuentra en la cima, pero eso no significa que no haya dejado de luchar. Las enfermedades lo agobian, el cansancio crece. Pero su literatura sigue intacta, con la misma fuerza. Él compara su forma narrativa con la de un combate de boxeo, es su estilo, las palabras no pueden decaer, no pueden dormirse, hay que estar atento, porque en cualquier momento te llega un uppercut. 

Hay algo ahí que aprender, algo que aplicar al arte de la escritura, a la manera de escribir. Tienes una sola oportunidad y se acabó. Solo quedan páginas, así que más te vale que echen humo. Pág. 165.

Ricardo Carrión
Administrador del blog

domingo, 22 de octubre de 2017

Reseña Nº186: Juego de tronos

Juego de tronos (Canción de hielo y fuego I)

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George R. R. Martin
Debolsillo
800 páginas
Fantasía épica

El mundo de los siete reinos tiene los típicos rasgos medievales de toda fantasía épica. Grandes castillos que dominan pueblos pequeños dedicados a la agricultura. Todo muy alejado de la modernidad, en donde la naturaleza se extiende dominando amplias áreas. Los personajes se desplazan principalmente por medio de caballos y luchan entre ellos con armas de metal, como espadas y lanzas. Pero en esta historia la naturaleza tiene algo más que decir, ya que el invierno puede durar toda una vida, y el verano apenas unas décadas. 

"El viento soplaba con fuerza, y parecía más frío que antes. El espíritu del verano se estaba agotando". Pág. 538. 

En cuanto a la organización social. Hay un rey como figura principal, el cual gobierna los siete reinos, pero cada uno de ellos tiene una familia noble que lo administra, conformando diferentes casas. Pero las casas no solo están compuestas por nobles, requieren también de un amplio andamiaje de sirvientes para funcionar, como consejeros, mayordomos, capitanes de guardia, maestros de armas, guardias, caballerizos, mozos de cuadras, etc. Cada casa conforma una verdadera corporación. Además, hay casas menores que se someten al vasallaje o juran fidelidad a las casas más poderosas. Así, Martin teje una red organizacional tremenda en donde se predispone a jugar con sus personajes: al juego de tronos. 

"Cuando se juega al juego de tronos, solo se puede ganar o morir. No hay puntos intermedios". Pág. 469.

Para comenzar con la partida, nos sitúa en Invernalia, sede del Reino del Norte. Desde ahí nos da a conocer los principales miembros de la familia Stark, los soberanos del norte: Ned Stark y Catelyn Tully. Ellos tienen tres hijos (Brandon, Robb y Rickon) y dos hijas (Sansa y Ayra). Ned, también tiene un hijo bastardo llamado Jon Nieve. La casa Stark tiene como blasón un lobo huargo gris. 

Al parecer, reina la paz en el mundo desde que Robert Baratheon se coronó como Rey. Pero todo comienza a desmoronarse cuando el mismo Robert llega a Invernalia. Su objetivo es ofrecerle a Ned ser la Mano del Rey. El anterior poseedor del cargo, era un gran amigo de Ned y del Rey, su muerte sucedió en extrañas circunstancias. Por ningún motivo Ned aceptaría el cargo de Mano del Rey, pero las ansias de investigar la muerte de su amigo lo impulsa a aceptar. Así, comienza a moverse la maquinaria del juego de tronos. Ned, como Mano del Rey, debe permanecer a su lado y ayudarlo a gobernar y tomar desiciones, por lo que se debe desplazar a la sede del reino: "Desembarco del rey".

"El que ejercía el cargo de mano del rey era el segundo hombre más poderoso de los Siete Reino". Pág. 54

Con él se lleva a sus hijas, dejando a Invernalia a cargo de su hijo mayor Robb y de su esposa Catelyn. Pero no todo funciona como debería ser. Las razones por la que murió la antigua Mano del Rey, ahora alcanzan a Ned y a Catelyn, lo que desmoronará no solo la paz del reino sino la de su propia familia. Pero una amenaza más grande se cierne sobre todos, una magia ancestral está resurgiendo desde el norte, y con ella, antiguos enemigos del hombre vuelven desde tiempos olvidados. Lo único que queda de aquellos tiempos, es una antigua construcción, un muro enorme y extenso, que servía antiguamente como barrera contra aquellos misteriosos seres, custodiado por la guardia de la noche. 

"Se acerca el invierno". Pág. 31

La historia de Martin tiene una gran profundidad. Son varios los hilos argumentales que se van presentando y desarrollando a lo largo del libro para tejer una trama grandiosa y compleja. 
Para que cada hilo se relacione con el otro, cuenta con la organización social en formato de casas nobles y vasallaje. Una sola vibración en la hebra, afecta a todo el tejido. Una deshonra o injusticia a una casa, activa inmediatamente los favores de unos y las enemistades de otros. Y en este caso, ese primer impulso que pone en movimiento a los personajes y la historia, es la muerte de Jon Arryn, la Mano del Rey de Robert Baratheon. Pareciese, que todas las relaciones entre las principales casas del reino, se mantienen en un delicado equilibrio. Y la muerte de Arryn, no hace más que romperlo y desatar el caos y la guerra. 

Para ir mostrando el desarrollo de todas las subtramas, utiliza el formato de novela coral, donde relata en capítulos cortos, el punto de vista de cada personaje principal. Sumado a esto, reparte a los personajes por los siete reinos, y los coloca en posiciones estratégicas. Desde ahí, utilizando sus puntos de vista, nos da un visión periférica de todo lo que acontece en ese extenso territorio.

Lo que hace realmente entretenido el libro, es que en todos los capítulos pasa algo. Hay tantos personajes y tantos sucesos, que tiene una gran diversidad de posibilidades para ir dando giros a cada instante. Si es necesario, prescinde de los personajes, matándolos, lo hace sin problemas. Lo importante es que suceda algo y que la historia tome impulso.

Las intrigas y traiciones, motivadas por el ansia de poder, marcan el ritmo de los acontecimientos; hacen interesante la historia. Pero, de fondo, hay sucesos mágicos que poco a poco van tomando fuerza y le dan otro carácter. En un mundo completamente dominado por los humanos, antiguas y fantásticas criaturas comienzan a resurgir del pasado. Los mitos y leyendas cobran vida. 

En general, me la pasé bien leyendo el libro. La mayoría de los capítulos son entretenidos, salvo los de Daenerys y Sansa, que son los que tienen menos ritmo. Los demás, tienen la ventaja de que  en ellos suceden muchas cosas. Pero como es una saga, solo nos presenta los inicios de los hilos argumentales y no cierra ninguno al final, todos quedan abiertos para proseguir en los otros libros. A un lector de sagas largas no creo que le incomode, pero a mí me molestó mucho. Luego de casi 800 páginas, esperaba que sucediera algo definitivo, pero no pasó absolutamente nada, convirtiendo al primer volumen de la saga, en un libro demasiado introductorio. Hace demasiados rodeos y no va nunca al punto, y por lo larga y extensa que se ve la historia, creo que todos los libros seguirán el mismo patrón. Por lo cual, no creo que siga leyendo más de Canción de hielo y fuego. Lo recomiendo a personas que quieran leer todos los libros, que les guste encariñarse con los personajes y seguir sus aventuras sin límite. Yo por mi parte, detesto los rodeos y que no se solucionen los problemas que se plantean. No pienso esperar dos o tres libros más para que me den respuestas. 

Ricardo Carrión
Administrador del blog